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		<title>Elena Bastibari (In Memoriam)</title>
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		<description>Proyecto en torno a la búsqueda de una mujer de la que sólo sabemos que fue quemada en la hoguera por sus coqueteos con un pepino</description>
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		<dc:publisher>javarm</dc:publisher>
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	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/33147">
		<title>Adi&amp;oacute;s contador...</title>
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		<description>No es cosa de que tengas un contador gratuito y de repente lo cambien y te empiecen a meter publicidad no solicitada. As&amp;iacute; que he quitado de mis bit&amp;aacute;coras el contador que ten&amp;iacute;a. Adi&amp;oacute;s a las cuentas de Nedstat/Webstat4U, por maleducados.</description>
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	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/25643">
		<title>Solo para adultos</title>
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		<description>&lt;br /&gt;
En fin, que uno retoma el asunto de Elena Bastibari y de repente entre el spam del correo aparece un anuncio muy relacionado. Sólo para adultos. El enlace no lo pongo, pero queda claro en la imagen... sobran, también, las palabras. He omitido, eso sí, la tercera imagen que corresponde a la parte inferior del mosaico, por aquello de que no aporta nada especialmente interesante (tampoco las dos primeras, dicho sea de paso). En fin, eso, al rico veggie dip...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;http://scattering.sales-domains.com/w54/iop-vegdip1/images/1_01.jpg&quot; alt=&quot;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;http://scattering.sales-domains.com/w54/iop-vegdip1/images/1_02.jpg&quot; alt=&quot;&quot;&gt;</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/25569">
		<title>Da Vinci, Romanoff, Javier Sierra...</title>
		<link>http://pepino.blogalia.com//historias/25569</link>
		<description>&lt;br /&gt;
Si uno fuera más amarilloso, clamaría en un preámbulo al cielo exigiendo saber por qué nadie (en este nadie se habrían de dar por aludidos los que debieran darse por aludidos, ya se sabe... uno tiene que ir de críptico, además) ha dicho nada de una novelita de Javier Sierra titulada &quot;La Cena Secreta&quot; que, casualmente, habla una vez más de Leonardo (no Dantés, sino da Vinci). Yo tampoco había dicho nada, conste, pero eso nunca se comenta porque no es cosa. La cosa es clamar al cielo y contra los demás... En fin, que como no voy de esas vainas, pues encuentro bastante natural que no se haya prestado especial atención a un libro que, por más que se esté vendiendo, tampoco tiene especial interés. Al menos, a mí no me lo proporciona en absoluto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Vaya comienzo! Pues sí, uno tiene un lunes espeso, será la qiunta semana seguida de niebla y frío, o algo así. Vamos a ver: tenemos un libro que habla de conjuras históricas, sectas, sociedades secretas, da Vinci... Nada nuevo. Lo más terrible de los últimos tiempos es llegar a la librería y encontrársela tomada por una sección de &quot;novela histórica&quot; (muy entre comillas, claro) hipertrofiada por textos realmente prescindibles, muchos de ellos republicados o facturados tras el éxito tan innegable como incomprensible de la novela de Dan Brown &quot;El código da Vinci&quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero muero si no lo comento, el otro día, en el hiper, me encontré un libro sobre la interpretación de las claves del libro de Brown. Uno más quiero decir: se siguen sacando. Cosa que resulta especialmente sorprendente, porque realmente cualquiera que haya leído a Brown se da cuenta de cómo está de mascadísimo el tema planteado en la misma novela: es imposible no entender lo que cuenta, entre otras cosas porque te lo repite un montón de veces antes de permitir que sus sagaces protagonistas encuentren la clave que el lector sabía ya desde unas páginas atrás. Lo típico en novelas de entretenimiento, estos &lt;i&gt;bests sellers&lt;/i&gt; de pretendido misterio en los que el lector ha de tener alguna patología para no ir dos pasos por delante del investigador, y en los que realmente el misterio sólo se consigue a base de trampas y sorpresas que no estaban preanunciadas ni había manera de entreverlas en lo escrito. El lector, claro, no puede saber qué va a pasar en el largo plazo, aunque sí temérselo. Cualquier experto en novelas de misterio reconocerá semejante ardid, y lo desdeñará porque así cualquiera crea misterios. A lo que iba, en esas condiciones, tampoco es necesario leerse libros de interpretación de la novela. El negocio, sí, a ese le viene muy bien subirse al carro...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me estoy alejando del lugar hacia donde iba, ya me perdonarán. Pero antes de continuar tengo que dar un rodeo... Hace casi un par de años, no sé bien qué hacía, pero cayó en mis manos un texto prologado por el crítico gastronómico José Carlos Capel. Se titulaba &quot;Notas de cocina de Leonardo da Vinci&quot; ( de Shelag y Jonathan Routh, Temas de Hoy, 1999). El libro lleva un buen montón de ediciones, y se presenta como la transcripción levemente adaptada de unos escritos de Leonardo (lo de escritos de Leonardo no debería sorprender a nadie... cuánto escribió el hombre, y por cuántos sitios se ha ido quedando... aunque de Leonardo la que sabe -y ama- es &lt;a href=&quot;http://jaio-la-espia.blogalia.com&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Jaio&lt;/a&gt;), el llamado Código Romanoff, aparecido en el Museo Ermitage de San Petersburgo a comienzos del XX, y rescatado por una presunta pareja de ingleses, los Routh, en 1987. Desconocía por completo la historia del código Romanoff, pero encontré en el libro una triste historia, la de Elena Bastibari, quemada en la hoguera por sus coqueteos con un pepino. Abria uno de los textos del presunto códice, titulado &quot;de los variados y curiosos usos del pepino&quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como saben que soy sensible entre muchas otras cosas, pero especialmente, a las desdichas humanas frente a los dogmas y cerrazones de la sociedad y sus poderes, entenderán que rápidamente decidiera homenajear a tan injusta víctima, y llegué a crear una bitácora en su honor, &quot;&lt;a href=&quot;http://pepino.blogalia.com/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Elena Bastibari (in memoriam)&lt;/a&gt;&quot;, que tuvo poca vida, porque uno se propone hacer cosas y luego la vida le va atropellando. No es que esté muerta del todo, pero casi, porque aunque iba a ser un repositorio de procacidades obscenas y demás homenajes a los variados usos del pepino y cualesquiera otros instrumentos susceptibles de dar placer, no hubo manera de dedicarle el tiempo: el poco tiempo que tenía libre lo tengo que dejar para el placer en sí mismo, no para escribir sobre él...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte del declive vino de la mano del hecho -bastante incontrovertible- de que no hay tal &lt;i&gt;Codex Romanoff&lt;/i&gt;. Bueno, que lo haya, pero desde luego esas notas de cocina en las que Leonardo habla de las maneras culinarias de la corte de Ludovico Sforza, su Señor, eran más falsas que un duro de seis pesetas (dentro de unos años esta expresión deberá ir acompañada de una explicación: &quot;el duro era una moneda equivalente a cinco pesetas, la moneda española que desapareció integrada en el Euro abriendo el milenio&quot;. Lo dejo así para las futuras búsquedas archivísticas en la PostInternet del siglo que viene). No es que hiciera una investigación exhaustiva, pero lo cierto es que ni siquiera los Routh tienen presencia en Internet más allá de ese libro del que sólo existía, por lo que se ve, edición en España. Por ello, me temí que fuera más bien alguien como Capel el que jugara a crear este librito. Realmente, en el prólogo que hace el autor hay un sinfín de falsedades que bien podrían acusarle de ser el autor oculto. Un texto de Eliana Thibaut i Comelade hablaba de la falsedad del código, como &lt;a href=&quot;http://pepino.blogalia.com/historias/462&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;comenté en la bitácora&lt;/a&gt;. Mis conclusiones sobre &lt;a href=&quot;http://pepino.blogalia.com/historias/516&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;el autor&lt;/a&gt; eran posiblemente apresuradas. Como fui desgranando en la bitácora, parecía que había cierta literatura sobre el asunto, aunque lo poco que había siempre indicaba la falsedad del mismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Me permiten otro salto? Una de mis últimas aficiones es el uso (y abuso) de una máquina panificadora. Las trapisondas con la misma se plasman, ya ven que sigo con la blogorrea, en una bitácora llamada &quot;&lt;a href=&quot;http://breadmachine.blogalia.com/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;El club de la máquina del pan&lt;/a&gt;&quot;. Uno de los mayores descubrimientos que he conseguido con ella es el contacto con Adler, alias de Cristina Macía, escritora, traductora, mujer polifacética y Pontifex Maxima de la máquina de Pan. Gracias a ella, recetas y truquillos han ido apareciendo en tal bitácora, y ahí seguimos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues bien, sigamos el tortuoso sendero de este viaje: ayer mismo por la tarde Cristina/Adler me escribía contándome que me había escuchado de madrugada en la SER (en efecto me habían grabado con antelación una entrevista sobre un asuntillo de agujeros negros en la Galaxia, su número y su promiscuidad). La cosa es que la pieza en la que yo aparecía se había emitido justo después de una pieza en la que Javier Sierra hablaba de su libro &quot;La cena secreta&quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Ven como al final iba a conectarse unas cosas con las otras?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo gracioso es que en el comentario que me escribía Adler/Cristina ella decía: (y sé que violo algo la privacidad del correo electrónico, pero todo sea por los lectores -el que quede despierto, al menos- de esta bitácora)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Te he oído esta mañana en la SER, justo después de que tu tocayo Sierra metiera la gamba hasta el fondo dando como bueno el códice Romanoff y la colección de patochadas que incluye&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi me caigo para atrás al leer esas líneas. De panes pasaba a da Vinci, al códice Romanoff (y en él mi querida e inexistente Elena) y de repente me permitía recordar todo eso. Y conocer que en la novelita de éxito de estas semanas hay una metedura de pata sen-sa-cio-nal. Como para no contarlo por aquí....&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues bien, no sólo eso, sino que además, Cristina/Adler había perpretado una jugosa pieza humorística con presuntas nuevas páginas del códice, en las que Leonardo creaba la tortilla de patatas -bueno, de nabo, porque la patata aún no había sido introducida en Europa- con tal acierto que, además, su primer experimento resultaba ser la tortilla de patatas deconstruida de Adriá. Ese texto había sido publicado por la organización de la Semana Negra de Gijón. Semana Negra, claro, donde se dan cita amantes de la verdadera literatura de misterios, como ella misma lo es...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Hemos cerrado el círculo? Más o menos, porque en círculo íbamos, tampoco queriendo llegar a ningún lado en especial. Lo cierto es que tiene su gracia que gracias a Sierra y su credulidad (llamémosle artificio literario que consiste en emplear cuanta bibliografía se ponga a mano sin cuestionar su historicidad o veracidad) al perpretar una novela de éxito me encontrara de nuevo con un proyecto bastante abandonado y todo gracias a la persona que estaba impulsando otro proyecto en curso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para que luego digamos los escépticos que todo es cosa de la casualidad. ¡Bendita casualidad...!</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/24619">
		<title>Monólogo (bastante) interior</title>
		<link>http://pepino.blogalia.com//historias/24619</link>
		<description>Hacía ya mucho tiempo que este proyecto bitacoril estaba durmiendo el sueño de los justos (a pesar de ello, cada día viene por aquí alguien de visita, lo que siempre es de agradecer). Hoy han dejado un comentario en la última historia y eso me ha recordado que el otro día encontré una especie de monólogo descompensado, no precisamente un experimento literario al estilo de Joyce.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más bien de Nina. Nina es puta, o por lo menos algo así parece que nos cuenta en &lt;a href=&quot;http://nina.prostitutas.us/ninacap14.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;su web&lt;/a&gt;, una de las múltiples páginas pornográficas para hombres heterosexuales salidos con banda ancha.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por supuesto, si alguna tierna persona menor de edad ha caído por aquí y está leyendo, debería saber que aquí hay contenido adulto, sexo a veces explícito y todas esas cosas que no está bien que uno vea sin ser acompañado de un adulto que pueda explicar que no siempre el porno es porno, y que el sexo es algo muy gozoso pero también un negocio boyante en internet... etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;LARGO DE AQUÍ SI ERES MENOR...!!!&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(así queda más claro).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bueno, a lo que íbamos. Aquí pego el monólogo, y obvio más comentarios. Desde luego, Elena Bastibari no habría siquiera soñado en tener experiencias de este tipo...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;como a mi me gusta coger mucho esto era un paseo en el parque pero cuando me compensaron a coger eran como unos degenerados por que según ellos me estaban violando mas no sabían que era yo quien los violaba a ellos en un momento sentí como algo me entraba por mi culo y no era pene cuando logre mirar me di cuenta que era un &lt;b&gt;pepino grande&lt;/b&gt; que me estaban insertando y como nunca había cogido con un pepino lo gocé al máximo y ellos se dieron cuenta que me encanto y se pusieron a buscar cosas para metérmelas por el culo y la concha al punto que me metieron zanahorias hasta tres por el culo y cinco por la concha , zuquinis , papas , destornilladores , martillos , uno me metió el button que utilizan los policías de madera para defensa propia cuando uno de ellos me tomo muy bruscamente y me obligo a que me hincará y pusiera las manos en el suelo dejándome en cuatro los otro se hincaron a mi costados tomándome de las manos y de los pies para que no pudiera moverme y justo que yo volteo y que veo a uno con un bate de baseball que le estaba llenando de aceite de cocina , me lo puso en la entrada de mi coño y poco a poco lo comenzó a empujar yo empece a dar de gritos pero uno de ellos me tapo la boca con su mano y los otro decían que lo metiera que esta puta se recordaría de nosotros y que me cogerían hasta que me muriera y el bate hacia fuerza en mi entrada de mi coño hasta que de un solo empujón sentí como mis intestinos tocaron mi garganta y el bate enterrado en mi concha como si fuera yo una lampara de mano , el dolor fue grande por unos momentos pero después me acostumbre a tener el bate dentro de mi concha y ya acostumbrada me hicieron que caminara por el lugar con el bate adentro de mi y después con el bate todavía dentro me inclinaron contra la pared y cada uno tubo su turno en mi culo llenándome de semen todo el interior de mi culito , cuando ya habían terminado de cogerme por el culo me hincaron nuevamente y me sacaron el bate y me dieron la orden de que no me moviera , nuevamente sentí cosa extraña en mi concha y cuando logre adivinar que estaba pasando sentí como la mano de uno de ellos entraba en mi concha , todos me metieron la mano dentro de mi por que decían que tenían que probar y que como no habían tenido nunca una puta que los aguantara como yo no dejarían ir la oportunidad y todos se dieron gusto con migo y con mi culo y mi coño , después de un buen rato me dieron la libertad y que no se ocurriera contarlo a nadie que seria el peor error que cometiera en mi vida , tome mis cosas y me retire , era la primera ves un muchos años que casi no podía caminar de lo estrechada que había quedado y de el dolor , al llegar a casa me cheque con espejos y luces y todo para ver si me habían roto ,pero gracias que no fue así&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(ha sido copipegado sin más, así que todo queda como lo encontré...)</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/2943">
		<title>Hazte Escuchar</title>
		<link>http://pepino.blogalia.com//historias/2943</link>
		<description>  &lt;br /&gt;
Podía poner ahora, aquí, muchas razones diferentes. Pero no es el momento: esto es un anuncio, un aviso, una llamada a la acción. Se trata de defender nuestro derecho a vivir en un país laico, a que las decisiones políticas se tomen por criterios diferentes de la opinión de los confesores de quienes firman las resoluciones, de atajar una campaña de mentiras y medias verdades que nos están invadiendo en el asunto de las nuevas investigaciones biomédicas. Me refiero al tema de la investigación sobre células madres embrionarias, a las técnicas de clonación, que abren un panorama a la resolución de enfermedades humanas lo bastante prometedor como para evitar tomar partido en contra simplemente por un prejuicio religioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estamos viendo en este país cómo la creencia religiosa se vende como algo cierto: se intenta confundir lo que es una célula humana (lo que es la vida humana) con lo que es una persona. Se engaña, se miente y todo ello para mayor gloria de quienes siempre han deseado ver cómo controlan todo. Se intenta criminalizar a quienes investigan, poner en la picota a la ciencia, vovler a la edad media, y todo ello por una obsesión embrionista (o blastomérica, podríamos decir) en la que la derecha más reaccionaria del catolicismo ha puesto su empeño.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bueno, pues a darles donde les duele. Mira esta bitácora recién nacida, que pretende ser un pequeño altavoz a favor de la racionalidad y del progreso. Y, por favor, colabora: &lt;a href=&quot;http://hazte-escuchar.blogalia.com/&quot; title=&quot;hazte escuchar&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Hazte Escuchar&lt;/a&gt;.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/1419">
		<title>Les Cornichons...</title>
		<link>http://pepino.blogalia.com//historias/1419</link>
		<description>&lt;img src=&quot;http://membres.lycos.fr/chafar/ferrer/nferr2.JPG&quot; align=&quot;right&quot; alt=&quot;nino ferrer&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;br /&gt;
Hace unos años, en un garito de Madrid por el que en una época aparecimos durante un tiempo, un grupo (no recuerdo ni el nombre del lugar ni el del grupo, lo que es la amnesia) hacía unos espectáculos la mar de divertidos haciendo play-back y escenografiando canciones. La cosa caía dentro de lo que hoy han monopolizado las drags, pero en otro tono, manteniendo -eso sí- un toque petardo bastante auténtico. Uno de los temas que usaban era una versión de &quot;les cornichons&quot; de Nino Ferrer. ¿Que no la conocen? Pues no dejen de ir a su buscador favorito de mp3 y localizarla, por favor. La letra, que transcribo, no basta...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
On est parti, samedi, dans une grosse voiture,&lt;br /&gt;
Faire tous ensemble un grand pique-nique dans la nature,&lt;br /&gt;
En emportant des paniers, des bouteilles, des paquets,&lt;br /&gt;
Et la radio !&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Des cornichons&lt;br /&gt;
De la moutarde&lt;br /&gt;
Du pain, du beurre&lt;br /&gt;
Des p'tits oignons&lt;br /&gt;
Des confitures&lt;br /&gt;
Et des œufs durs&lt;br /&gt;
Des cornichons&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Du corned-beef&lt;br /&gt;
Et des biscottes&lt;br /&gt;
Des macarons&lt;br /&gt;
Un tire-bouchons&lt;br /&gt;
Des petits-beurre&lt;br /&gt;
Et de la bière&lt;br /&gt;
Des cornichons&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
On n'avait rien oublié, c'est maman qui a tout fait&lt;br /&gt;
Elle avait travaillé trois jours sans s'arrêter&lt;br /&gt;
Pour préparer les paniers, les bouteilles, les paquets&lt;br /&gt;
Et la radio !&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Le poulet froid&lt;br /&gt;
La mayonnaise&lt;br /&gt;
Le chocolat&lt;br /&gt;
Les champignons&lt;br /&gt;
Les ouvre-boîtes&lt;br /&gt;
Et les tomates&lt;br /&gt;
Les cornichons&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mais quand on est arrivé, on a trouvé la pluie&lt;br /&gt;
C'qu'on avait oublié, c'était les parapluies&lt;br /&gt;
On a ramené les paniers, les bouteilles, les paquets&lt;br /&gt;
Et la radio !&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
On est rentré&lt;br /&gt;
Manger à la maison&lt;br /&gt;
Le fromage et les boîtes&lt;br /&gt;
Les confitures et les cornichons&lt;br /&gt;
La moutarde et le beurre&lt;br /&gt;
La mayonnaise et les cornichons&lt;br /&gt;
Le poulet, les biscottes&lt;br /&gt;
Les œufs durs et puis les cornichons&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/1354">
		<title>Bakori, 3 de junio de 2002</title>
		<link>http://pepino.blogalia.com//historias/1354</link>
		<description>&lt;img src=&quot;http://www.amnistiapornigeria.org/img/fondofoto.gif&quot; align=&quot;right&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;br /&gt;
El tribunal que decide sobre la vida de Amina Lawal, una mujer cuyo único crimen fue ser mujer en un país en donde las leyes permiten que las mujeres puedan ser asesinadas en nombre de la sharia musulmana, ha aplazado su decisión al próximo lunes 3 de junio. Quienes conocen cómo funcionan estos asesinos con disfraz de juez, temen lo peor con este aplazamiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La campaña de Aminstía Internacional para luchar por Amina sigue en pie. Pásate por aquí: &lt;a href=&quot;http://www.amnistiapornigeria.org/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.amnistiapornigeria.org/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por si alguien no sabe qué terrible crimen dicen que cometió, copio de la información de &lt;a href=&quot;http://www.a-i.es/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;AI&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Amina confesó haber tenido un bebé cuando estaba divorciada. El embarazo fuera del matrimonio es una prueba suficiente para ser acusada de aduletrio, de acuerdo con el nuevo código para musulmanes basado en la Sharia ue se está aplicando en el estado de Katsina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hombre señalado como padre de la niña nego haber mantenido relaciones sexuales con ella y su declaración fue suficiente para que se retiraran los cargos conta él. Amina no tuvo acceso a un abogado durante su primer juici, en el que se produjo la sentencia (el 22 de marzo de 2202, tres días antes de que el tribunal de la ley islámica (sharia) del estado de Sokoto resolviera favorablemente el recurso presentado por Safiya Hussaini, que había sido declarada culpable de adulterio y condenada a muerte por lapidación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tras la sentencia a Amina, con la ayuda de un abogado contratado por un grupo de defensa de los derechos de las mujeres de Nigeria, presentó una apelación, cuyo examen se había fijado para el 27 de mayo y ha sido aplazado al 3 de junio. Los aplazamientos son habituales en los tribunales de la sharia. Es un síntoma más de las irregularidades que se cometen en este tipo de procesos. La defensa de Amina valora negativamente el aplazamiento porue considera que habría sido más positivo para el caso que el tribunal hubiera escuchado el día 27 las razones de la apelación.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/1353">
		<title>Perdona, Elena</title>
		<link>http://pepino.blogalia.com//historias/1353</link>
		<description>He pasado mucho tiempo -demasiado- sin entrar por aquí. Lo lamento, y aunque haga propósito de enmienda sé que se repetirán las ausencias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
j.a.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/715">
		<title>De Pepinos Y Melones</title>
		<link>http://pepino.blogalia.com//historias/715</link>
		<description>Recibo un emilio de una buena amiga. No puedo sino transcribirlo tal cual.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hola Javier,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como me  ocurre igual que a Oscar wilde, que puedo resitirlo casi todo &quot;but temptation&quot;, a pesar de estar casi enclaustrada intentando terminar algunas taresas pendientes, no he podido resitir la tentación de navegar hasta blogalia. He leído la historia apócrifa de Elena-no-se-qué y su pepino, y también tus divagaciones sobre la infidelidad y he recordado otra historia en relación a un melón (a uno solo, no, porque fueron muchos).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hace algún tiempo, una noche de insomnio puse la radio para ver si lograba que me causase el mismo efecto que la TV cuando me siento en la butaca después de cenar. No me dormí, pero me divertí mucho oyendo un programa de esos a los que llama la gente a contar sus problemas. Era una especie de consultorio de sexología y llamó un chico contando el problema que tenía por culpa de los melones. Resulta que el muchacho había estado mucho tiempo sin pareja y para calmar su soledad de vez en cuando apagaba sus excesos de testosterona en ... un melón al cual abría un orificio en la corteza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al cabo de un tiempo se enamoró de una chica y llegó un momento en que decidieron conocerse íntimamente. Pues bien, el chico confesaba que cada vez que hacía el amor con su chica se acordaba de los melones. Sentía nostalgia y confesaba que el placer logrado con las cucurbitáceas era inmensamente mayor que el que conseguía con su compañera. Había llamado a la radio porque estaba preocupado; esos pensamientos le hacían sentires en cierto modo infiel. Por otra parte, no se atrevía a contarle a la chica su aventura previas con el melón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No sé lo que debió de responderle la sexóloga. Las endorfinas liberadas por mis carcajadas solitarias al oír la historia de la infidelidad con un melón surtieron efecto inmediatamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un abrazo,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mercè</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://pepino.blogalia.com//historias/714">
		<title>En Los Medios</title>
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		<description>Nota:&lt;br /&gt;
A los lectores de esta bitácora, la historia les sonará ya antigua: en mi descargo diré que a los lectores del periódico en el que se publica esta columna, no. Ellos no me han tenido, aún, que aguantar disquisiciones sobre el tema&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Cucurbitáceas&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Milenio – Diario de Noticias, lunes 8 de abril de 2002 &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Andaba hace unas semanas preocupado por una mujer, una tal Elena Bastibari que, según había leído en un delicioso libro de cocina y urbanidades atribuido a Leonardo da Vinci, había muerto en la hoguera “por sus coqueteos con un pepino”. Dejando aparte el comprensible vuelo de la imaginación en torno a las enormes posibilidades de uso del pepino, aparte de las culinarias, la historia de una mujer así me empezó a obsesionar. ¿En qué condiciones habría llegado al Santo Oficio la información de los coqueteos de la Bastibari? ¿Sería suficiente el uso coqueto de la cucurbitácea en aquella época para llevarle a una (o uno) a la hoguera? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero lo más sorprendente de todo era que no había manera de encontrar más referencias sobre esta mujer y su vegetal pasión, o su ardiente sino. Quizá por algún tipo de contubernio, se nos hurtaba la existencia de aquella mártir de la libertad sexual. ¿Cómo era que ningún colectivo a lo largo de tantos siglos hubiera reivindicado el derecho a usar los pepinos como a uno le venga en gana? Ni siquiera un intelectual dado a las causas perdidas había emprendido su campaña antivaticana por no reconocer el error que se cometió hace siglos con tan misteriosa dama. No podía ser, y además el Oráculo que me atiende siempre solícito, el buscador de Internet, quedaba mudo ante mis preguntas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Decidí entonces investigar por mi cuenta, intentar recrear la vida y la tortura de esta mujer, y crear, en memoria de Elena Bastibari, un pequeño rincón en la red donde reivindicarla, acaso reivindicándonos un poco todos. Con o sin pepino. Tras búsquedas varias, fui descubriendo que muy posiblemente la tal mujer nunca existió, ni fue quemada por la inquisición, que ni siquiera Leonardo escribió esas notas apócrifas, muy probablemente venidas de la mano de un enjundioso crítico gastronómico. Elena había muerto al poco de nacer en mí su obsesión. Suele pasar, cuando uno se pone a coquetear con un pepino... &lt;br /&gt;
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