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[ Elena Bastibari (In Memoriam) ]

[ Proyecto en torno a la búsqueda de una mujer de la que sólo sabemos que fue quemada en la hoguera por sus coqueteos con un pepino ]

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Inicio > Historias > En La Cocina Del Tre Ranocchie

En La Cocina Del Tre Ranocchie

(fantasía en homenaje a Ralf Koenig)

- ¿Me acercas ese pepino, Sandro?
- Ya sabes que me encanta acercarte el pepino, Leonardo...

Esto es en la cocina donde Leonardo y Sandro están preparando platos más imaginativos que las pitanzas grasientas que sirven normalmente los restauradores de Florencia. Un poco alocados, entre el humo que sale de las ollas en las que hierven las verduras, los dos promotores de esta nueva cocina juguetean continuamente.

- No digas tonterías, y menos ahora que tenemos un montón de mesas esperando, Sandro.
- Me encanta cuando te pones histérica...
- Soplagaitas.
- Tu soplagaitas, ¡por supuesto!
- Ándate con cuidado, Sandro, que por la cocina está continuamente entrando gente, y no es cosa de montar un numerito.
- Pues ya que estabas con lo del pepino, para numerito lo de la Bastibari. Ya sabes que la han trincado, los memos esos del Santo Tribunal, y la quieren empapelar con la cosa de que la vieron jugando con un pepino. ¡Coquetear con un pepino! Cuando el inquisidor -que por cierto a las noches anda en plan lederona- lo comentó en la sala el otro día, no sabes el revuelo que se armó. Me lo contaba su chica, Angela, esa morena que la tiene loca. Y que ha sido su perdición...
- ¿Mmm? ¿Dónde he puesto el cuchillo cebollero...?
- Tú hazte el loco, pero bien sabes que Elena no debería haberse lanzado a seducir a la hija de ese conde de Bostimare, que tantas ínfulas se quiere dar para ascender en los favores del Gran Señor. Ser inteligente, audaz y bollera no es el mejor pasaporte para una vida tranquila.
- ¿Y qué tiene que ver el pepino con todo eso?
- (risit risit risit) Pero Leonardo, ¿de qué guindo te has caído? ¿Tú crees que en la acusación iban a implicar al conde y a su hija? Todo se ha convertido en un asunto de brujería y satanismo, y sexo bastante vegetal. No sé qué historias de convocar al demonio con el pepino en...
- No sigas, Sandro, sólo de pensarlo me pongo enfermo.
- Eres un misógino, Leonardo...

2002-03-15 11:47 | 0 Comentarios


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